El inconmensurable Rafael Reig (como diría calamar, soy fan) vuelve a decir lo que a mí me habría gustado decir, o lo que he intentado decir en muchos momentos. A esa carta en concreto yo habría contestado de otra forma, pero qué carallo, no me voy a quejar, cuando yo mismo firmaría las palabras de Reig.

Aquí tenéis el botón:

La sexualidad es una conducta: se hace, no se es. No imprime carácter, como ser sacerdote (u obispo, ¡menudo carácter!). Algunos queremos acostarnos por la noche con quien nos dé la gana, de cualquier sexo, sin que eso nos obligue a ser nada durante el resto del día.

Rafael Reig, Derecho a no serlo.